LOS LÍMITES EN LA RELACIÓN CON LOS DEMÁS

imagesCA9JRYXO

 

¿Podemos ser felices sin los demás?, ¿hasta dónde necesitamos a los otros?. Los seres humanos estamos atravesados por unos deseos que nos anteceden y que tienen que ver con nuestros padres. Completamente dependientes de sus cuidados y de su amor, no sobreviviríamos si no hubiéramos sido acogidos por alguien que se ocupó de nosotros y nos quiso lo suficiente para ayudarnos a conquistar una identidad.

Las personas son como los erizos, que se acercan cuando tienen frio y se echan hacia atrás cuando sienten daño. Éste movimiento se acentúa en la actualidad reflejando la dificultad que tenemos a veces de encontrar la distancia adecuada con el otro.

Esa distancia viene muy marcada por el tipo de vínculos que vivimos con nuestros progenitores en los primeros años de vida. Es posible que los padres depositaran en el hijo una mochila cargada de deseos e ilusiones propios de ellos mismos y que esos padres, no hayan sido capaces de ver que el niño cuando nace ya tiene una mochila que debe ir llenando con sus propias experiencias. Si los padres pretenden imponer su mochila (cargada de sus deseos, frustraciones, carencias, personalidad, gustos, etc) al hijo, a éste no le quedará espacio para llevar la suya y posiblemente irá creciendo sin la oportunidad de ser consciente de quién es, qué quiere conseguir en la vida, etc. Esta forma de vincularse de los padres hacia los hijos, donde hay dificultades para aceptar la diferencia entre unos y otros, favorece en el futuro el establecimiento de relaciones donde no se respetan los espacios propios, o donde la dependencia del otro es extrema puesto que uno mismo no es capaz de reconocer sus propios deseos y necesitamos agarrarnos a los deseos de quienes nos rodean (cargando con mochilas que no son nuestras).

Muchas veces sentimos que damos mucho de nosotros a los demás, que siempre estamos disponibles para todo el mundo y que, sin embargo, no recibimos el mismo trato hacia nosotros. Probablemente estamos viviendo las relaciones de manera muy invasiva, y es entonces cuando debemos preguntarnos, ¿Qué mochila llevo yo encima?, ¿la mía?, ¿soy consciente de lo que necesito yo en cada momento?, ¿quién me ha puesto esa carga encima?, ¿por qué la he cogido?. Si no empezamos por conocernos será imposible saber quiénes somos, reconocernos en nuestros actos, y hacernos responsables en cada uno de ellos. Nunca sabremos con claridad cuál es el límite entre el adentro y el afuera, yo y el otro.

Los límites en las relaciones personales empiezan ahí, en la aceptación de la diferencia con el otro y el reconocimiento de uno mismo.

Marta Trell Lesmes
Psicóloga Clínica

– Fuentes:

– “Y antes de la droga, ¿qué?”. Victor Korman

– “Las drogas de los orígenes a la prohibición”. Antonio Escohotado

AMABE Psicólogos
91 692 60 54
Calle Navarra, 9, 1ºA, 28320 Pinto, Madrid.
De lunes a viernes:
9h-21h

 

 

     

Pon en orden tu mente, vivirás mejor

Copyright © 2016. AMABE Psicólogos.